domingo, noviembre 05, 2006

El Laberinto del Fauno


De obsesiones vive el hombre muchas veces. De ideas fijas que dan vueltas una y otra vez por un lapso que puede variar en cada cual. En el caso de Guillermo del Toro, sus fijaciones estan claramente establecidas por la fantasía, el misterio y ultimamente, por uno de los períodos mas nefastos de la historia española: la guerra civil. Lo lógico sería que del Toro narrara estos párrafos del pasado ibérico de primera mano, como un español castizo más. Pero no, el hombre, desde su México natal, se nutrió desde pequeño, de las influencias de toda esa ola de inmigrantes, en su mayoría republicanos, que huyendo de la persecución y el hambre, encontraron en la tierra de los mariachis su segundo hogar. Si no que lo diga Buñuel, que filmó grandes peliculas en su exilio.
Hace algunos años, decidido a filmar obras con mayor libertad, la cual no le daba Hollywood, del Toro viaja a tierras castellanas y sorprende a muchos con "El Espinazo del Diablo", ambientada en un orfanato en pleno conflicto del 39. Un sui generis trasfondo para contarnos una historia de fantasmas y traumas del pasado, con una gran actuación de Marisa Paredes y Federico Luppi, y una quizás, no tanto, de Eduardo Noriega, su protagonista. Cinco años pasaron para que volviera a trabajar en tierras españolas, luego de un periplo irregular por USA. Sin embargo, este lustro no fue en vano.
Este 2006 nos regala quizas su mejor film hasta la fecha: "El Laberinto del Fauno", donde confluyen muchas virtudes y pocos defectos. Una magnifica fotografía, un vestuario de epoca acertado, y por sobre todo, un guión inteligente. Esa fijación señalada por la guerra civil, vuelve a manifestarse, ahora ya adentrados en el conflicto, donde los militares de Franco, controlan practicamente todo el país. Sin duda, lo mejor de esta pelicula, es el papel del antagonista, en manos del soberbio Sergi Lopez, actor catalán, que logra merecidamente que el espectador sienta el mismo asqueo y temor, que produce en los personajes que lo rodean. Podría pensarse, que la historia es un simple cuento de hadas apoyada en otra, que grafica las miserias y atrocidades que produjo la represión posterior a la guerra. Pero no. Dos mundos se entrecruzan, donde el delirio por escapar de la locura que envuelve al mundo de Ofelia (Ivana Baquero) una niña que, contra su voluntad, debe acompañar a su madre en la nueva vida que les ofrece el despreciable Capitan Vidal (el mencionado Lopez), es mas potente que hacer caso omiso a lo que se le ordena. Es su afición a los cuentos de hadas, lo que la transporta y le da esperanzas en una vida mejor, para ella, su madre, y el hermano que está por venir.
Es ahí, en el destacamento que dirige Vidal, para aplastar los visos de resistencia que aun quedan, en donde la pequeña se comunica con seres de fantasía, tales como Faunos, hadas, y monstruos.
Esto mientras la criada Mercedes (una correcta Maribel Verdú) y el medico del lugar, viven sus propios calvarios amén de encontrarse durmiendo con el enemigo.
Sin entrar en mas detalles, la pelicula transcurre con muy pequeños baches, asociados a trazos de la fantasía de la protagonista, que estaban demás, pero que salvan el excelente manejo narrativo del director, una estetica brillante y grandes toneles de sangre que no la hacen aconsejable para un menor de edad.
Un fuerte candidato al Oscar, ya que va por el lado mexicano, aunque la producción es enteramente española. Así, Almodóvar no iría tan solo, en una disputa que parece ganada de antemano por el manchego, director fetiche del mundillo hollywoodense.