domingo, septiembre 24, 2006

La cultura de la basura



Las escuelas de artes siempre han estado asociadas a estereotipos. Muchos de ellos ciertos, por lo demás.
En ellas, las apreciaciones respecto a lo que se entiende por arte, varía dependiendo del profesor o del ambiente en que se rodean, y son impuestas de formas mucho mas variopintas que un simple adjetivo. Se transmiten a través de miradas inquisidoras, lastimosas, por medio de palmaditas en la espalda o quizás, un "es muy simple". La sofisticación es la madre que da de pecho las pretensiones intelectuales de aquellos academicos. El director Terry Zwigoff, creador de esa bofetada a Papa Noel que fue "Bad Santa", refresca el alicaído panorama cinematrogafico norteamericano de este verano boreal con esta película: "Art School Confidential", que mediante los ojos de un adolescente, con pretensiones de ser un nuevo Picasso, nos acerca al mundo de una de estas facultades.
Su profesor (el gran John Malkovich) es un personaje algo tibio en su relacion con sus alumnos.
Alguien que espera dar el gran golpe de su vida, mostrando sus creaciones en una galeria importante, y que a medida que pasan los años, aquello que vió como algo temporal (el hacer clases) se transformó no solo en su medio de subsistencia, sino que en una tediosa rutina. Es la frustación tan comun que invade al artista cuando no puede cristalizar los sueños innatos que lo movieron a tomar aquel aleatorio camino.

De hecho, el profesor Sandiford les da la bienvenida a este grupo de novatos con un pragmatico: "recuerden, solo uno de cada cien de ustedes se ganará la vida como pintor".

A continuación, el guión engrana una historia de asesinatos en aquella facultad, que hacen un flaco favor a un entramado que resulta ser mas atractivo que la idea central. Da la sensación de no saber adonde apunta todo. Tipos que parecen ser sospechosos, personajes caricaturizados hasta llegar al ridiculo, donde pareciese que estuviesen haciendo fila para una audicion de "La Venganza de los Nerds", y muchos actores subutilizados, como Steve Buscemi, cuyo papel, si fuese borrado de los dialogos, nadie lo notaría. Y lo peor es que ni siquiera actuan en cameos.
Lo rescatable de este film, es su sentido del humor, ya que no se toma muy en serio.
Lastima, porque amén de los anteriores trabajos de este director y aquel tufillo que expelen las situaciones absurdas durante muchas partes de la pelicula, era esperable que el humor negro funcionase. Pero no es asi.

En una vaso coctelero se mezclan una serie de brevajes que dan como resultado algo mejor o distinto a los ingredientes por separado.
En este caso, la melcocha (sic), no da resultados. Comedia, drama, romanticismo, misterio, todo en gotas, variando torpemente al son de personajes que no engranan.
Could be much better.
Definitivamente, no cualquiera puede vivir del arte. Menos si lo tratas de graficar de forma tan burda y ansiosa.
La comedia negra se merecía algo mejor.


martes, septiembre 19, 2006

Clerks 2 (2006)


Han pasado 12 años desde la opera prima de Kevin Smith: "Clerks".
Hecha en blanco y negro, producida en parte gracias a la venta de toda la colección de comics del mismo Smith, repleta de gags, con parlamentos rebuscadisimos para explicar una tontería y con Alice in Chains o Bad Religion sonando asperamente en medio de imagenes oscuras.
Fueron precisamente esos dialogos, esos personajes tan pateticos pero entrañables, que convirtieron a esa pelicula en un icono de la llamada "Generacion X" (cuando MTV era bueno y la Winona Ryder era la musa de cada rockero con que se acostaba ...y con los que no, también).
En el intertanto, la carrera de Smith ha ido desinflandose al son de sus propios autogoles.
Se encariñó tanto con dos personajes extraidos de "Clerks", que decidio convertirlos en protagonistas de su propio gran film. Jay y Silent Bob intentaron insertarse en la voragine mercantilista de Hollywood, primero como dibujos animados y luego en un film. El resultado fue desastroso. No era necesario llevar a la pantalla grande a dos dealers medios freaks, cuya fortaleza radicaba precisamente en sus intervenciones a destiempo, como una comparsa necesaria y efectiva. Era el chiste rápido, la frase estupída en el momento.
Los petardos creativos de Smith parecían chingarse definitivamente luego de aquel melodrama
bien papas fritas que fue "Jersey Girl".
Al parecer cada vez que Ben Affleck parecía acercarse a su amigo, los resultados se traducían en un muy meteorologico: de parcial a nublado. A mi entender, Affleck las oficiaba como el amigo mala suerte de Pebbles y Bam Bam. Creativamente hablando, si se entiende.
Sin embargo, este lapsus, llegó a su fin, amén de esta divertida, sencilla y generacional secuela de aquella de 1994.
Valga señalar que esas conversaciones entre el estúpido de Randal y el bonachón de Dante vuelven a sacar risas, aquellas a las que Smith nos tenía confinado solo a sus intervenciones publicas, mas que en sus guiones.
Ejemplo de esto, es la pelea entre Randal y un cliente de la tienda de hamburguesas, en la cual trabaja, respecto a cual trilogia es mejor. Si la de Star Wars o la del Señor de los Anillos. Los argumentos dados por el rubio protagonista para descalificar la historia de Tolkien son de antología.
Otro momento alto de la pelicula, es la despedida de soltero "sorpresa" que le ofrecen a Dante sus amigos, con anuncios de incendio, policias y un pelado bien extraño en su perfomance zoofilica.
Lo que trasunta a esta segunda parte, es decirnos que sus personajes crecieron, que hay momentos en la vida en que hay que tomar decisiones y elegir adonde ir. Es la crisis de la mediana edad, la de los 30, aquella de la cual nos hablaba Mike Patton.
Es paradojico que resulte ser el personaje mas basico e inmaduro, quien le señale a su mejor amigo, que tiene que tener siempre claro cuales son sus raices. Que puede evolucionar, pero nunca debe despegarse de ellas.
Quizás resulten algo cansadoras ciertas escenas con que cierra esta segunda parte, pero la suma, convengamos, es bastante positiva.
Una pelicula con muchos gags, entretenida, y continuadora sensata de aquel pequeño gran film, que nos enseño que en el cine, no todo puede ser tan grave. Ni tan malo. Como "Jersey Girl".
jeje

miércoles, septiembre 13, 2006

Hard Candy (2005)


Aun recuerdo una de las escenas mas angustiantes que he visto en una pelicula, y se produjo en "The Game", de David Fincher, donde Michael Douglas, era un millonario envuelto en un juego pagado por su hermano, donde no sabía que era lo real, y que era lo armado. Todo, absolutamente todo, estaba planeado por "la compañia". Como si protagonizase su propia vida con actores contratados y le armasen la accion a proposito.
Bueno, eso hasta que vi "Hard Candy".
Es la historia de una niña de 14 años, la cual chatea durante semanas con un tipo mayor, 18 años más, especificamente.
Se concerta el encuentro. Un café. Temas triviales. La seducción despreocupada e infantil por parte de la niña. La insinuación. El sujeto embelesado con la teenager, engancha gustoso en el coqueteo, dejandose querer y repartiendo miradas comprometedoras. De ahi todo se maneja mas rapido.
Su mini coopper ultimo modelo. Su casa. Vodka naranja. Fotos.
Asi tal cual contada, pareceria solo flashbacks de un guion algo trillado. Pero es justamente en ese instante donde la pelicula da el giro. Y el victimario se transforma en victima.
Traigo a colación el tema de la angustia y la pelicula de Finsher, porque es justamente en una escena en particular de "Hard Candy" que resultara sumamente perturbadora.


Más aún para un hombre. Lo digo en serio.
Aqui hay mucho que debe brotar de la mente del espectador. Es como cuando te cuentan un chiste de doble sentido medio rebuscado. Es por lo mismo que aca todo es sugerido. Las imagenes se esconden detras de las paredes. Como el pequeño que en mitad de la noche ve que hacen los mayores. Es la camara, la mirada del menor.
Es notable otro hecho de este film. Solo vemos dos actores dialogar durante el 90% del largometraje. Y no aburre. No fatigan los dialogos. Son intensos, directos.
Estamos en presencia de una obra hecha con inteligencia, que sacude al espectador y lo enfrenta a valores que hoy parecen trastocados.
Ellen Page (X Men 3), la protagonista, tiene un futuro prometedor. Quizas como Chloe Savigny cuando protagonizó "Kids", ese pseudo documental algo enfermizo del sobre valorado Larry Clark.

8 jumbitos de 10.

Como el disco de los Pulp, "This is hardcore". En un sentido restringido y a la vena.

La Habitación del Niño



De un proyecto televisivo, nace lo último de este director vasco, lanzado al DVD directamente.
Son "Peliculas para no Dormir", una de seis en total, donde este director nacido en Bilbao, nos muestra su propia idea de lo que es su mirada al mundo del terror.
De la Iglesia siempre ha sido fiel a su estilo. El de plasmar a sus personajes de un egoismo brutal, amorales, histericos, y por sobre todo, con una vida de mierda, donde el humor negro no es mas que la consecuencia logica a ese devenir poco afortunado.
Son filmes donde la crítica a la sociedad no caen en bolsas rotas. Resuenan y tienen eco. Son gritos de asco ante las miserias del hombre común.
En "Acción Mutante", es la revolución de los feos contra la gente linda, los "pijes" (asi les llaman por la madre patria, coño), los que viven en la abundancia.
"El dia de la bestia": es el credo y sus dogmas los que se llevan los garrotazos, mirados con ironía y desprecio, especialmente aquello referido al fin de los dias. Eso a traves de lo cual los hombres de fe nos mantienen quietos y temerosos.
"Muertos de la Risa" refleja la llegada inesperada de el exito, y las envidias grotescas que aquellas conllevan.
"Crimen Ferpecto" nos muestra un mundo lleno de mascaras, vanidades, obsesiones, en donde el denominador comun es la máxima a la cual llega La Ley de Murphy: "Si existe la posibilidad de que varias cosas vayan mal, la que cause más perjuicios será la única que vaya mal."
La idea original que trasunta a "La Habitación del Niño" es en ningun caso, algo novedosa.
Bebe de otros filmes tales como "El Resplandor" o bien "Amityville Horror".
Sin embargo, sabemos bien, que importa poco el guión. Lo que realmente importa, es como se cuente la historia.
Y de la Iglesia sale muy bien parado. Mas aún, cuando el humor lo guarda en el closet. Y creanme, no hay muchos visos de ese humor negro al que nos tiene acostumbrado.
¿Han pensado en la vieja idea de tomar una casa antigua, comprarla a bajo precio y remoderarla con sus propias manos?. Es la misma idea que tienen los protagonistas de esta historia. Ambos, con un bebe recien nacido, deciden vigilar al pequeño mediante un aparato de escucha como un walkie talkie. Es ahi donde empieza el horror. Las psicofonias dan paso luego a imagenes, luego que el padre decida ver con sus propios ojos quien visita al recien nacido. Para ello instala un monitor. Y de ahi, los cambios en la personalidad del sujeto seran el nucleo de la pelicula.

Una gran banda sonora del siempre fiel Roque Baños. Buena ambientacion y momentos para saltar de la butaca o del asiento (a estas alturas, da igual).
La pelicula es mas un mediometraje (solo dura 75 minutos) y nos muestra a un De la Iglesia mas serio y contenido que de costumbre.
Tal cual, el hombre no nos decepciona.
Para ver solo o acompañado. Como desee.
Me refiero a la pelicula. No a un Pinot.

Cheers!

domingo, septiembre 10, 2006

Se abrio.

Temporada de patos.
Cuac!